Cortesía Spartan Race
Es solo una cuestión de actitud, como dice Fito Páez. Hay oportunidades/aventuras/experiencias ante las que unos se preguntan de qué servirían vivirlas, mientras otros se niegan a dejarlas pasar. Para los del segundo grupo es Spartan Race: una carrera con obstáculos para los amantes de deportes extremos, descargas de adrenalina y, sobre todo, poner a prueba la voluntad, la resistencia y el sentido del humor.
El hombre, por naturaleza, tiende a buscar una zona de confort, se inventa una realidad cotidiana que lo haga sentir seguro, confía en lo que es capaz de hacer (y lo que no) y cree saber qué puede esperar de los demás… para que la vida no le dé sorpresas que desordenen sus rutinas. La filosofía de Joe DeSena es todo lo contrario.
Cortesía Spartan Race
Siete años atrás se le ocurrió que el mundo necesitaba una "nueva raza", y esta fue su inspiración para crear The Death Race (la carrera de la muerte), 24 horas de prueba física y mental llena de obstáculos inesperados. Sabía que el miedo a lo desconocido podía desanimar o motivar a los participantes, a quienes lo único que les restaba hacer era tratar de sobrevivir.
Richard Lee, segundo teniente de los Royal Marines, fue el ganador de la cuarta entrega de The Death Race, y junto a Joe y otros atletas ("The Founding Few") decidieron diseñar otro evento —con el mismo espíritu— al que tuviera acceso una audiencia mucho más amplia. Así fue como nació Spartan Race, una carrera que pretende cuestionar, presionar, intimidar, probar, e incluso vencer, a los suficientemente valientes que quisieran intentarlo. Durante la competencia, los participantes tienen que atravesar pruebas incómodas, superar obstáculos y descubrir lo que son capaces de hacer en situaciones donde cuentan solamente con sí mismos o sus equipos; en las palabras de Joe: "La frase 'no puedo' ya no significa nada para mí, no por ego, sino porque sé que todo es posible".
Cortesía Spartan Race
Spartan Race tiene cuatro niveles para poner a prueba la agilidad mental y emocional de los participantes y colocarlos más allá de sus límites: Spartan Sprint (3 millas con 15 obstáculos; 99,9% pasa esta prueba); Super Spartan (8 millas con 20 obstáculos); Spartan Beast (12 millas y 25 obstáculos). El último nivel es Spartan Death Race, una carrera de resistencia con caminos de lodo, obstáculos, desafíos físicos y retos mentales, todo en una aventura que dura 48 horas. El 90% de los que comienzan esta prueba —considerada por muchos la más difícil del planeta en esta modalidad de eventos— no logran concluirla.
Hasta ahora se realizan en Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido; en septiembre se estrenarán en Eslovaquia y muy pronto en México y Australia; y a partir de este año se realizará un Campeonato Mundial Anual (World Championship Ultra) del nivel Beast en Vermont (EE.UU.). El 14 y 15 de este mes la cita es en Pensilvania y el 22 (¡y en el mood de las Olimpiadas!) en Londres.
