La cárcel de contraventores instalada desde hace casi cuatro años frente al predio del Club Atlanta, situada en Humboldt 350, en el barrio porteño de Villa Crespo, hace un mes y medio que está fuera de funcionamiento.
Esta situación salió a la luz tras conocerse que al jefe de la barra brava de Boca, Mauro Martín -que debía cumplir una condena de cinco días de arresto por un episodio ocurrido en octubre pasado en la Bombonera- se le concedió arresto domiciliario porque la cárcel no estaba en condiciones de alojarlo.
Según informaron desde el Ministerio de Seguridad, el hecho se debe a que se están realizando refacciones y remodelando la instalación eléctrica. Según reza la información oficial, hasta tanto terminen los trabajos, las celdas de la comisaría de la Policía Metropolitana en el barrio de Saavedra cumplen la función de cárcel de contraventores.
"El sector está dedicado exclusivamente a la Subsecretaría de Justicia, cuenta con tres celdas, seis plazas en total, y con todo lo que necesitan los detenidos", aseguró Javier Buján, subsecretario de Justicia, quien adelantó a LA NACION que se está trabajando para encontrar un lugar definitivo en donde instalar la cárcel.
Según fuentes del Ministerio de Seguridad, en 2011 hubo sólo un detenido por infringir los artículos del Código de Contravenciones y en lo que va del año aún no hubo ninguno, ya que la mayoría realiza la modalidad domiciliaria, o sólo permanece unas horas durante el día.
Cabe recordar que el anterior centro funcionó, hasta 2008, en la calle Viamonte, frente al Teatro Colón, pero el gobierno de Mauricio Macri decidió no renovarlo por las malas condiciones edilicias y de seguridad.

